Béisbol infantil pierde terreno por presión de firmas profesionales
El béisbol para niños ha cambiado: ya no es solo un juego, sino una carrera para conseguir contratos millonarios. Padres, entrenadores y clubes presionan a los niños con talento para que entren en programas de desarrollo muy temprano, a veces antes de los 12 años, con el objetivo de lograr una firma profesional.
John Carmona, presidente de la Liga La Javilla, explica que muchos niños entrenan como si fuera un trabajo y dejan de lado la escuela. En las academias, los entrenamientos son largos, de 8 a 12 de la mañana y de 2 a 7 de la tarde, lo que dificulta que los niños estudien.
Cristian Pimentel, fundador de una liga en Santo Domingo, cuenta que antes los scouts observaban a los niños a los 14 o 15 años, pero ahora las pruebas se hacen desde los 10 o 11 años. Si un niño no se presenta temprano, los padres lo cambian de liga para buscar mejores oportunidades.
Luis Mercedes, con una liga en Ensanche La Fe desde 1983, señala que la cantidad de niños en las ligas ha bajado mucho, de 150 a 50 en promedio. Los padres ahora entrenan a sus hijos para convertirlos en agentes que los ayuden a conseguir contratos.
Los dirigentes piden que la MLB y las autoridades nacionales eleven la edad mínima para firmar de 16 a 18 años y que se asegure que los niños no abandonen la escuela. Además, señalan que no hay un registro oficial de ligas infantiles en el país, aunque en Santo Domingo se estima que hay unas 460 ligas.





