Autopista Duarte: modernización con caos y riesgos
La autopista Duarte, desde el kilómetro 9 hacia el Cibao, enfrenta problemas graves durante su reconstrucción y ampliación. La señalización es escasa, el pavimento tiene irregularidades, faltan barandas de protección y hay postes eléctricos que invaden la vía. Además, los cruces ilegales provocan accidentes frecuentes. Estas dificultades hacen que manejar por los 270 kilómetros del proyecto, iniciado en 2022, sea estresante y peligroso.
Los tapones de hasta dos kilómetros son comunes, especialmente en horas pico y en tramos con semáforos entre los kilómetros 17 y 28, en Pedro Brand. Allí, seis semáforos aumentan la congestión, afectando la entrada a la capital. En el kilómetro 25 se cerró un cruce ilegal y se construye un muro para mejorar la seguridad. En el kilómetro 28, se planea un elevado para aliviar el tráfico, donde además se añadieron carriles y se levantó un muro en la mediana.
En el peaje del kilómetro 32, se habilitaron 22 carriles que luego se reducen a seis, creando un cuello de botella. También hay retornos operacionales en varios puntos, como en Villa Altagracia y Básima, que buscan evitar accidentes, pero la reducción de carriles y la señalización insuficiente complican el tránsito. En Piedra Blanca se amplía un tramo y se construyó un retorno cerca del puente sobre el río Yuna.
Un problema común es la falta de barandas en zonas con desniveles, algunas dañadas desde hace años sin reparación. Los postes eléctricos están muy cerca de la vía, violando la ley que exige dejar 15 metros libres a ambos lados. Mientras el Ministerio de Obras Públicas avanza en la modernización, los conductores deben manejar con mucha precaución frente a tapones, desvíos y riesgos constantes. La autopista promete ser mejor, pero hoy es un desafío diario para quienes la usan.





