Abuso sexual infantil: un problema grave en República Dominicana
En República Dominicana, el abuso sexual contra niños y adolescentes sigue siendo una forma alarmante de violencia. Cada año se reportan cientos de casos, especialmente entre niñas y adolescentes, pero la realidad es aún más grave porque muchos casos no se denuncian. En 2025, el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI) atendió más de 27,000 casos de vulneración de derechos, incluyendo al menos 1,020 relacionados con abuso físico y sexual.
La psicóloga Johanny Quiroz ha dedicado su trabajo a crear materiales educativos para prevenir el abuso, como un libro para colorear y tarjetas con preguntas para niños. Ella destaca que la prevención debe empezar con los padres, quienes a menudo no hablan de sexualidad por sus propias experiencias y creencias. La educación debe ser desde el amor y el respeto, sin generar miedo en los niños.
Quiroz señala que es importante aprender a identificar señales de alerta, como un adulto que se acerca demasiado o un niño que muestra comportamientos inusuales. Además, el abuso puede estar muy cerca, incluso dentro de la familia, lo que hace que denunciar sea muy difícil. También critica que en muchas casas no se reconoce como abuso mostrar pornografía o tener conductas inapropiadas frente a los niños.
Hablar de abuso sexual sigue siendo un tabú en la sociedad dominicana por vergüenza y creencias negativas sobre la sexualidad. Los casos más difíciles son cuando el agresor es un familiar cercano, incluso los padres o hermanos. La justicia tarda en actuar, lo que pone en riesgo a las víctimas. Por eso, Quiroz pide que las leyes se apliquen y que se haga una educación masiva para prevenir y proteger a los niños.
Los materiales educativos de Quiroz buscan que padres e hijos hablen abiertamente sobre el tema. Las tarjetas con preguntas ayudan a los adultos a guiar a los niños en situaciones de riesgo. Sin embargo, estos recursos no sustituyen la conversación directa, sino que la fomentan. Usarlos sin acompañamiento profesional puede dejar dudas y no evitar el peligro real. La prevención y la educación son claves para detener esta violencia.





