La preocupación aumenta en la zona fronteriza debido al deterioro que presenta el puente internacional sobre el río Masacre, una infraestructura utilizada para el tránsito de personas y mercancías entre República Dominicana y Haití.
Según denuncias recogidas en la zona, una grieta que anteriormente era considerada pequeña se ha convertido con el tiempo en un socavón, situación que mantiene en alerta a choferes, comerciantes, militares, agentes de Migración, personal de Aduanas y ciudadanos que utilizan diariamente la estructura.
Las inquietudes se centran en la posibilidad de que ocurra una tragedia, debido a las señales visibles de deterioro en la base y los pilares que sostienen el puente. En el lugar permanecen de manera constante miembros de seguridad y autoridades.
De acuerdo con testimonios recopilados en la zona, una mujer haitiana cayó anteriormente en el área afectada y sufrió una fractura en una pierna. El hecho incrementó la preocupación entre quienes consideran que el problema representa un riesgo tanto para vehículos pesados como para peatones y personal que labora en el lugar.
Juan Jonnier Pierre, chofer haitiano de patanas, afirmó que siente temor cada vez que cruza la estructura debido a los movimientos que percibe durante el trayecto.
“Cuando uno pasa siente miedo, porque el puente se mueve, brinca más de lo normal. Uno no sabe en qué momento puede pasar algo”, manifestó.
La situación se ve agravada por el tránsito frecuente de patanas y camiones vinculados a las actividades comerciales del mercado fronterizo, lo que incrementa la presión sobre una estructura que, según las denuncias, muestra signos de debilitamiento.
Entre los aspectos señalados por comunitarios y conductores figura la presencia de cemento, arena, piedras y sacos observables desde la parte inferior del puente, materiales que aparentemente fueron utilizados para rellenar o cubrir el hoyo visible en la superficie. Sin embargo, entienden que estas acciones no solucionan el problema de fondo.
Llamado a las autoridades
Asimismo, advierten que los pilares de soporte han sido afectados por las crecientes del río Masacre, cuyo caudal ha aumentado en los últimos días debido a las lluvias registradas en la zona fronteriza.
Ante esta situación, sectores de Dajabón solicitaron al Ministerio de Obras Públicas la realización de una evaluación técnica inmediata y una intervención profunda de la estructura.
“La advertencia está hecha. Después que pase lo peor, ya no habrá excusas”, expresaron ciudadanos preocupados por el estado del puente.
Los residentes y trabajadores del entorno consideran que el deterioro de esta infraestructura representa una amenaza para la seguridad de quienes la utilizan diariamente y para las actividades comerciales que se desarrollan en la frontera.





