Así se las gasta un tal Carlos Alcaraz, un tenista extraterrestre que si no vino de Marte será de Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno o, quién sabe, quizá Plutón. De un origen recóndito, eso seguro, o cuanto menos diferente. Él es distinto. Él, siempre astral, es así. “The heartbreaker”, describen en la retransmisión de TennisTV. Efectivamente, todo un rompecorazones. Le ha faltado a Taylor Fritz el tiro de gracia y en un simple abrir y cerrar de ojos, todo se ha vuelto muy sombrío para el desconsolado estadounidense, que tras desaprovechar dos bolas de partido acaba disolviéndose como un azucarillo, tortuoso, a raquetazo limpio contra sus propias rodillas, pobres ellas, qué le habrán hecho. Pero sí, entendible la imagen: 6-7(10), 7-5 y 6-3, en 2h 43m.
SINNER Y CAHILL, FIN DE LA HISTORIA
La confirmación de la presencia de Jódar completó la nómina maestra, que contará también con Alexander Zverev, Alcaraz, Shelton, Daniil Medvedev, Flavio Cobolli, Arthur Fils y Frances Tiafoe. El sorteo de los grupos se efectuará el próximo jueves (hacia las 12.30).
La última vez que se clasificaron dos españoles fue en 2015, cuando obtuvieron el pase Rafael Nadal y David Ferrer. Dos años después intervinieron el mallorquín y Pablo Carreño, aunque el asturiano participó en condición de suplente.
Por otra parte, Jannik Sinner confirmó un adiós anticipado, el de Darren Cahill. El australiano, de 61 años, se incorporó en junio de 2022 al banquillo del italiano y desde entonces trabajó de manera conjunta con Simone Vagnozzi, que continuará con el jugador y contará en 2027 con otro complemento.
La novedad, adelantada la semana pasada por el diario The Times, será la llegada del sueco Magnus Norman. El nórdico (50 años) había dirigido hasta ahora al suizo Stan Wawrinka, ya retirado. Se sumará al cuerpo técnico a partir de diciembre.
“Darren ha sido una parte increíblemente importante de mi trayectoria”, afirma Sinner en un comunicado, en el que también recuerda que, de la mano del australiano, ha ganado cinco Grand Slams y ha alcanzado el número uno, que perdió precisamente esta semana en favor de Alexander Zverev.
“Pero lo que más significado tiene para mí es la relación que hemos construido”, recalca el de San Cándido, que agradece la “honestidad” y la “dedicación” del preparador, que en su día entrenó a estrellas como Lleyton Hewitt (1998-2001), Andre Agassi (2002-2006) o Simona Halep (2015-2021).
Cahill, por su parte, expresó: “Trabajar con Jannik ha sido un honor y un privilegio. Jannik es un joven extraordinario y un campeón humilde del que nos sentimos muy orgullosos. La confianza, la honestidad y la fe solo funcionan cuando son recíprocas, y esa ha sido la fortaleza de Jannik”.





