Israel seguirá atacando a Irán para eliminar amenazas, mientras la AIE libera petróleo para frenar subida de precios
Israel anunció que continuará su ofensiva contra Irán hasta eliminar lo que llama “amenazas existenciales”. El ejército israelí aseguró tener suficientes recursos para defenderse y prevé que el conflicto dure entre tres y seis semanas más. Mientras tanto, Irán dice que la guerra terminará solo cuando haya garantías de que no se repetirá y se paguen reparaciones.
Anoche, Israel bombardeó áreas en Beirut, atacando infraestructura de Hezbolá. El presidente de EE.UU., Donald Trump, pidió a sus aliados que ayuden a mantener abierto el estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán, y advirtió que la OTAN podría enfrentar un futuro difícil si no cooperan. Alemania y Australia ya descartaron enviar barcos de guerra a la zona.
Para estabilizar el mercado petrolero, la Agencia Internacional de la Energía liberará 400 millones de barriles de petróleo de reservas en Asia y Oceanía, con más suministros desde América y Europa en las próximas semanas. Japón ya comenzó a liberar sus reservas. El precio del petróleo sigue alto, cerca de 100 dólares por barril, y la gasolina en EE.UU. ha subido desde el inicio del conflicto.
La Guardia Revolucionaria iraní amenazó con matar al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tras lanzar misiles contra Israel y bases estadounidenses en la región. Los ataques han causado muertos y heridos en ambos lados, además de daños en hospitales en Irán y en zonas civiles en Líbano, donde al menos 14 personas murieron en bombardeos israelíes.
La Unión Europea está preocupada por posibles flujos migratorios por la guerra y pide cooperación con países vecinos para controlar las fronteras. Además, EE.UU. ofrece una recompensa de 10 millones de dólares por información sobre líderes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, a quienes acusa de planear actos terroristas globales.





