Crisis de agua en la capital afecta a miles de familias
Leónidas Hernández lleva 25 años sin recibir agua regularmente en su casa del sector La Francia Nueva, en Villa Duarte. Lo que antes era un servicio irregular, ahora es una ausencia total, obligándolo a comprar agua a vecinos para cubrir sus necesidades básicas. Su caso refleja la realidad de muchas familias en zonas como La Ciénaga, Los Tres Brazos y Villa Francisca, donde el agua potable no llega de forma constante.
En estos sectores, el agua solo llega pocas veces a la semana, por poco tiempo y con baja presión. Martín Díaz, de La Ciénaga, dice que debe pagar hasta 200 pesos por un tanque de agua y a veces hace filas para conseguir pequeñas cantidades gratuitas. Esta situación hace que las tareas diarias como lavar ropa o limpiar sean más costosas y difíciles.
Incluso en áreas con servicio formal, como la Zona Universitaria, el agua llega con tan poca presión que no es suficiente. Etzel Báez comenta que, aunque paga una tarifa mensual, debe gastar mucho más en camiones cisterna para abastecer su hogar. Ante esta crisis, han surgido vendedores informales como Felipe Rosario, quien vende agua en carretillas en Villa Francisca, ayudando a quienes no tienen acceso, aunque a precios elevados.
La falta de agua potable en el Gran Santo Domingo es un problema estructural que afecta a miles de personas. Para muchas familias, el agua se ha convertido en un lujo al que solo pueden acceder pagando costos altos o buscando alternativas informales. Mientras tanto, los residentes siguen luchando para adaptarse y cubrir una necesidad básica fundamental.





