Labour se prepara para una dura pelea interna por el liderazgo
El Partido Laborista y el Gobierno de Keir Starmer vivieron una calma aparente este miércoles, pero en realidad se está gestando un fuerte conflicto interno. Wes Streeting, ministro de Sanidad y uno de los principales candidatos para reemplazar a Starmer, planea renunciar pronto para abrir un proceso de primarias.
Esta decisión, difundida ampliamente por sus seguidores, ha hecho que el equipo de Starmer, los diputados y los militantes acepten que se avecina una larga y complicada lucha interna. Esta batalla dividirá al partido y será aprovechada por los conservadores y la extrema derecha para criticar a los laboristas.
La situación genera incertidumbre sobre el futuro del liderazgo en el partido y podría afectar su unidad en un momento clave para la política británica. La pelea por el liderazgo promete ser intensa y prolongada.




