El Madrid vive, o más bien sobrevive, encima de una placa tectónica que no deja de sacudir latigazos. Es octubre, pero pareció que su partido contra el Villarreal perteneció a mayo. Pura angustia, puro nerviosismo al borde del barranco. Así ha vuelto el equipo del parón de selecciones y, sobre todo, tras quedar a seis puntos del Barcelona en el derbi de finales de septiembre. Y nadie mejor que Vinicius y Mourinho para confirmar este estado de excitación y sobreactuación.
Sign in
Welcome! Log into your account
Forgot your password? Get help
Password recovery
Recover your password
A password will be e-mailed to you.





