
Luca Hoek tiene el cuerpo de un adolescente y la musculatura longilínea y fluida de los peces. “Mi gran virtud”, dice, “es que si me pongo un objetivo siempre lo mejoro; nunca me paro. Es una fuerza más mental que física”.


Luca Hoek tiene el cuerpo de un adolescente y la musculatura longilínea y fluida de los peces. “Mi gran virtud”, dice, “es que si me pongo un objetivo siempre lo mejoro; nunca me paro. Es una fuerza más mental que física”.
